30 de enero de 2020

EL AMOR DE CRISTO NOS CONSTRIÑE… A ABUNDAR EN TODA BUENA OBRA

(2 Corintios 5:14-15; 1 Juan 3:18; 2 Corintios 9:8)


Pr. Víctor Pino Gamboa*

INTRODUCCIÓN

Amados hermanos presentes en este 20° Congreso del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC). Es para mí un inmenso privilegio el poder participar de este gran evento mundial, así como es muy honroso el que se me haya confiado compartir con ustedes la palabra de Dios. Con mucho respeto y gratitud saludo a cada uno de ustedes, al Presidente del CIIC, Brad Gsell, y a todos los organizadores de este Congreso Mundial.

Comenzaré tratando de definir la palabra “constreñir”. El Diccionario de la Real Academia Española lo define como “obligar, precisar, compeler por fuerza a alguien a que haga y ejecute algo”. La Biblia de Estudio John MacArthur, lo define como una “presión que es la causa de una acción”.

1. EL AMOR DE CRISTO NOS CONSTRIÑE PARA RECONOCER LA MISERICORDIA DE DIOS

1.1. “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos.” (2 Corintios 5:14).

1.2. El apóstol Pablo nos dice: “Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, no por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador.” (Tito 3:4-6).

1.3. El apóstol Juan enfatiza “Dios es amor” (1Juan 4:8). Es decir, que Dios es amor en su esencia. Cuando Cristo vino a la Tierra, Él encarnó el perfecto amor. Por su misericordia, la salvación del hombre fue concebida y manifestada corporalmente. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16).

1.4. En el evangelio de Lucas leemos: “Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el Oriente, para dar luz á los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.” (Lucas 1:78-79).

“La salvación se origina en la misericordia (compasión) de Dios. El Padre planeó la salvación; el Hijo la ejecutó y el Espíritu Santo la aplica. Hay perfecta unidad en la deidad que algunos actos de redención se le atribuyen a una de las personas específicas o bien a la Deidad esencialmente”.

1.5. “El amor es el verdadero punto de contacto entre Dios y el hombre. El hombre ha sido hecho a la imagen de Dios, y la imagen de Dios es la capacidad de entrega personal. Mientras más bondadoso y amante es un hombre, mucho más se parece a Dios. Un hombre bueno prefiere a otros antes que a él; un hombre malo es egoísta”. (Ref. Everett F. Harrison, Diccionario de Teología, pág. 37).

El amor y la misericordia de Dios nos constriñe (obliga) para ser diferentes de los que no tienen, ni perciben el amor y la misericordia de Cristo. Nos toca a nosotros, de alguna manera y en alguna medida, demostrar ese amor y compasión que ignoran aquellas personas.

2. EL AMOR DE CRISTO NOS CONSTRIÑE PARA NO VIVIR PARA NOSOTROS MISMOS

2.1. “Y por todos murió (Cristo), para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos.” (2 Corintios 5:15).

2.2. Dado que Cristo murió por nosotros, también nosotros estamos muertos a nuestra vida antigua. Al igual que Pablo, ya no deberíamos vivir para agradarnos a nosotros mismos, sino pasar nuestra vida agradando a Cristo.

2.3. “Porque Cristo, cuando aún éramos flacos, á su tiempo murió por los impíos…Más Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por Él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.” (Ro. 5:6,8-10).

La conclusión justa es que no nos pertenecemos a nosotros, porque hemos sido comprados por la sangre de Cristo. “Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro ó plata; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). Por lo tanto, ya no tenemos ningún derecho de vivir para sí, sino para aquel que nos compró.

Las tres personas de la Trinidad participaron en nuestra salvación. El Padre nos amó tanto que envió a su Hijo para que fuera el puente entre Él y nosotros. El Padre y el Hijo envían al Espíritu Santo para que llene nuestras vidas de amor y compasión. De modo que estamos capacitados para vivir para Cristo y para servir a los hombres.

2.4. Dios ha comisionado a la Iglesia la predicación del evangelio, de llevar las buenas nuevas de salvación a los perdidos. No lo harán los ángeles porque no se les ha confiado a ellos la responsabilidad (1 Pedro 1:12). Pero somos los redimidos por el Señor los que tenemos el mandato para hacerlo (Marcos 16:15-16). Nuestra responsabilidad y privilegio es servir a Cristo quien nos redimió.

2.5. “En nuestros días se habla mucho, y atinadamente, de la verticalidad y la horizontalidad del Evangelio, expresadas de manera plástica en la cruz. Un cristianismo meramente vertical, que sólo mira a Dios, no es cristianismo; y un cristianismo horizontal, que sólo mira al hombre, tampoco es cristianismo. Lo primero es mero misticismo hueco; lo segundo, filantropía humana; nada más”.

“La Palabra de Dios nos enseña a considerar al hombre en su totalidad, como un ser dotado de cuerpo y alma, inmerso ahora en la temporalidad, pero con un destino que penetra en la eternidad…Los profetas del Antiguo Testamento, inspirados por el Espíritu de Dios, no tuvieron problemas en unir los dos elementos sin esfuerzo de ninguna clase. En sus mensajes se combinan admirablemente la escatología mesiánica y la denuncia de los pecados cometidos en la sociedad de su tiempo, el llamamiento a la reconciliación con Dios y el deber de vivir conforme a los principios de su justicia”.

“Tampoco hubo problemas en la primera iglesia cristiana. En aquella gran familia de discípulos de Jesús en Jerusalén, la predicación del Evangelio y la conversión de miles de personas corrían parejas con la solicitud que los creyentes tenían por los pobres y las viudas…” (Ref. José M. Martínez y José Grau, “Iglesia, sociedad y ética cristiana”, pág. 42).

2.6. En el evangelio de Mateo 25:34-40, Cristo nos enseña sobre actos de compasión que todos podemos realizar a diario. Son gestos que no dependen de riqueza, habilidad o inteligencia, sino de simples actos de bondad. La bondad es uno de los frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5:22). No tenemos excusa para desatender a quienes pasan necesidad, tampoco podemos decir que es responsabilidad de la Iglesia o de las instituciones del gobierno responsables del servicio social. Dios exige que atendamos las necesidades de los demás. “¿No es que partas tu pan con el hambriento, y á los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu carne?”, nos dice Isaías 58:7.

Nuestra redención costó el sacrificio de Cristo. El “Cordero de Dios” fue ofrecido en sacrificio vivo por los pecados de la humanidad. Nosotros somos parte de esa humanidad; pero ahora ya somos hijos de Dios, redimidos (rescatados) por “la sangre del Cordero de Dios” (Juan 1:29, 36; Apocalipsis 12:11), “en el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia.” (Efesios 1:7).

Pero todavía hay millones de personas que viven en esta tierra que todavía están muertos en sus delitos y pecados, viviendo “sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12-13). “Dios por su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.” (1 Pedro 1:3). Pero nuestra responsabilidad es interesarnos en la salvación de aquellas personas. Ya no podemos vivir para nosotros mismos.

2.7. El apóstol Pablo dice: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20). Cuando el hombre acepta a Cristo como su Salvador, muere al pecado y recibe vida espiritual (Efesios 2:1-2). El “viejo hombre” del creyente queda muerto. “El nuevo hombre que es criado conforme á Dios en justicia y en santidad de verdad” (Efesios 4:22), tiene el privilegio de que Cristo more en su interior y lo capacite con el poder del Espíritu Santo para vivir en Él (Cristo).

2.8. Pablo sigue diciendo: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17). El cristiano es una persona nueva en su interior. El Espíritu Santo le da vida nueva y ya no es la misma de antes.

Los cristianos no somos reformados, ni rehabilitados, ni reeducados, somos recreados (una nueva creación) para vivir en unión vital con Cristo (Colosenses 2:6-7). Ahora cuando el Espíritu de Dios mora en nosotros ya no tenemos que vivir para nosotros mismos, sino para Cristo y para hacer toda buena obra.

3. EL AMOR DE CRISTO NOS CONSTRIÑE PARA ABUNDAR EN TODA BUENA OBRA

3.1. “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; á fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra.” (2 Corintios 9:8).

El tema de la generosidad se da en el contexto de la siembra y la cosecha. Se enfatiza el aspecto económico. Dios el que proveyó por amor y misericordia, el sacrificio para nuestra redención. También es Todopoderoso para suplir todas las necesidades económicas de los creyentes, a fin de que haya los recursos necesarios para toda buena obra.

3.2. “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; á fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra: Como está escrito: Derramó, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia; para que estéis enriquecidos en todo para toda bondad, la cual obra por nosotros hacimiento de gracias á Dios.” (2 Corintios 9:7-11).

3.3. Las Escrituras enfatizan: “Y considerémonos los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras.” (Hebreos 10:24); “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad.” (1 Juan 3:18).

3.4. Dios tiene preocupación por los pobres y desvalidos, porque son ellos generalmente los maltratados por los ricos. “Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados?” (Santiago 2:6). En todos los países hay ricos y pobres. Pero en donde quiera, la mayoría es la gente de bajos recursos económicos. Pero hay advertencias para los ricos: “Guárdate que no haya en tu corazón perverso pensamiento, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión; y tu ojo sea maligno sobre tu hermano menesteroso para no darle: que él podrá clamar contra ti á Jehová, y se te imputará á pecado. Sin falta le darás, y no sea tu corazón maligno cuando le dieres: que por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que pusieres mano.” (Deuteronomio 15:9-10).

Demos siempre lugar al amor de Cristo para constreñirnos, a fin de abundar para toda buena obra. Enseñanza tenemos en las Sagradas Escrituras. Vivamos para las buenas obras, las evidencias de nuestra fe, serán las buenas obras. “Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.” (Santiago 2:17-18).

Algunas personas serán ganadas para Cristo y su Reino, por nuestro cristianismo práctico; pero otros se perderán por nuestro mal testimonio. (1 Co. 10:32; 2 Co. 6:3).

El escritor francés André Gide, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1947, que se acercó al marxismo, escribe hablando del cristianismo: “Considero que a raíz de sus transacciones el cristianismo está en bancarrota. He escrito y lo creo firmemente, que si se hubiese hecho prevalecer y se hubiese llevado a la práctica las enseñanzas de Jesús, hoy no existiría el problema del comunismo y en realidad ni siquiera habría problema social”, puntualiza. (Ref. Samuel Escobar. “Dialogo entre Cristo y Marx”, pág. 19).

3.5. Ante esa evidente realidad, los hijos de Dios estamos llamados a compartir de lo que tenemos. La disposición de dar es más importante que la cantidad. Cristo alabó a la viuda que dio sus dos monedas (sus dos blancas). “Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca: Porque todos han echado de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su alimento.” (Marcos 12:43-44).

El amor de Cristo nos constriñe para hacer buenas obras. Cuando tomemos lo que Dios nos ha dado y lo invertimos en su obra, Él nos proveerá aún más para seguir dando y haciendo buenas obras.

Las buenas obras son la evidencia de una nueva vida espiritual. “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:16).

“Teniendo vuestra conversación honesta entre los gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen á Dios en el día de la visitación, estimándoos por las buenas obras.” (1 Pedro 2:12). Tenemos que vivir un cristianismo práctico.

CONCLUSIÓN

1. El amor de Cristo nos constriñe para reconocer la gracia y misericordia Dios. Como pecadores sólo merecíamos el infierno. Sin embargo, Cristo tomó nuestro lugar. “Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por Él seremos salvos de la ira.” (Romanos 5:8-9).

2. El amor de Cristo nos constriñe para no vivir para nosotros mismos, sino para Dios, y para los que nos necesiten: los hermanos en la fe y las demás personas que requieran nuestro servicio. “No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado. Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.” (Gálatas 6:9-10).

3. “Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres. Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.” (Colosenses 3:23-24).

El cristiano es una persona nueva en su interior, pero sus actos son exteriores y visibles. “Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10).

Esta sociedad humana está llena de una espantosa corrupción; el pecado la ha ensombrecido tanto como en los días de Noé (Mateo 24:37-39). Por eso, necesita nuestra “sal y nuestra luz”. Cristo dijo: “Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.” (Mateo 5:13). Y continúa diciendo: “Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:14-16).

El apóstol Pablo también nos exhorta: “…Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor… Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo.” (Filipenses 2:12,15).

Es imprescindible que sea Cristo quien nos constriña para reconocer siempre la gracia y misericordia de Dios. Que Cristo sea quien nos constriña para no vivir egoístamente sólo para nosotros mismos; y, qué importante es que Cristo sea quien nos constriña para vivir haciendo buenas obras delante de Dios y los hombres. Obrando, pero también viviendo en santidad.

El apóstol Pedro nos recuerda: “Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesucristo os es manifestado: Como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación: Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.” (1 Pedro 1:13-16). Es una contundente exhortación para que los cristianos procuremos en Cristo y bajo el poder del Espíritu Santo, nuestro perfeccionamiento cristiano en todas las áreas de nuestra vida cristiana.

Amados hermanos, muchas gracias por su paciencia. Que el Señor los bendiga a todos. Amén.

VIDEO:

20° CONGRESO MUNDIAL DEL CONCILIO INTERNACIONAL DE IGLESIAS CRISTIANAS (CIIC) - PUERTO MONTT, CHILE 2020

Día: Miércoles 29 de Enero.

Lugar: Coliseo de Puerto Montt (Chile).

Mensaje: “El amor de Cristo nos constriñe… para abundar en toda buena obra” (2 Corintios 5:14-15, Hebreos 10:24, 1 Juan 3:18, 2 Corintios 9:8).

Predicador: Rev. Victor Pino (Chimbote, Perú).

Véalo en: https://www.facebook.com/1004162423127910/videos/858028431300115

24 de noviembre de 2018

LA REFORMA Y EL PASTOR EVANGÉLICO

(Romanos 1:14-15; 1 Pedro 5:2-6; Hebreos 13:7,17)

















Pr. Víctor Pino Gamboa

INTRODUCCIÓN

Hemos cumplido más de 500 años (31 de octubre, 1517-2017) de la Reforma Evangélica o Protestante. Un Movimiento trascendental de la Era Cristiana. Se conoce como Reforma Protestante, o simplemente la Reforma, al movimiento religioso cristiano, iniciado en Alemania en el siglo XVI por Martín Lutero, que llevó a un cisma de la Iglesia Católica para dar origen a numerosas iglesias agrupadas bajo la denominación de Protestantismo.

Los albigenses o cátaros, y los valdenses, en el siglo XII, surgieron como movimientos de reforma. En los siglos XII y XIV, se levantaron hombres ilustres con capacidad moral e intelectual, como precursores de la Reforma Protestante, John Wycliffe, Juan Hus y Jerónimo Savonarola y, otros que a través de la historia lideraron exponiendo su propia vida. Entre los principales reformadores están Martín Lutero (1483-1546), Alemania; Juan Calvino (1509-1564), Francia; Ulrico Zwinglio (1484-1531), Suiza; John Knox (1514-1572), Escocia.

I. ¿QUIÉN FUE MARTÍN LUTERO?

Se dice que después de Jesucristo y de Pablo, el hombre más grande de todos los siglos es Martín Lutero. Sin lugar a dudas, Lutero fue uno de los hombres más influyentes en la historia del Cristianismo. Muchos lo llamaron el “profeta del pueblo”.

Martín Lutero, nacido en Eisleben, Alemania, el 10 de noviembre de 1483, fue un teólogo y fraile católico agustino que comenzó e impulsó la reforma religiosa en Alemania y en cuyas enseñanzas se inspiró y alentó la Reforma Protestante y la doctrina teológica y cultural denominada Luteranismo.

Lutero exhortaba a la Iglesia Cristiana a regresar a las enseñanzas originales de la Biblia, lo que produjo una reestructuración de las iglesias cristianas en Europa. La reacción de la Iglesia Católica ante la Reforma Protestante fue la Contrarreforma. Sus contribuciones a la civilización occidental se extienden más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora, el 13 de junio de 1525, inició un movimiento de apoyo al matrimonio pastoral dentro de muchas corrientes cristianas.

Dios en cumplimiento a sus propósitos supremos usó a hombres santos como John Wycliffe, Juan Hus y Jerónimo Savonarola (precursores de la Reforma), pero de manera especial a Martín Lutero, para volver al Cristianismo a la fuente pura de la revelación divina – La Biblia, como única autoridad suprema en materia de fe y práctica cristiana.

La Iglesia Católica Romana, la iglesia imperial llamada “cristiana” solamente en teoría había llegado al más desastroso nivel espiritual y moral. Como una de las evidencias de lo que llegó a ser esta institución apóstata, se registran hechos vergonzosos, entre los siglos IX al XI.

Como una referencia histórica tomaré el “Reinado de las Rameras”, mencionando algunos papas como Sergio III (904-11 D.C.) tenía una concubina, Marozia. Esta, su madre Teodora (esposa o viuda de un senador romano) y su hermana “llenaron la silla papal de sus amantes e hijos bastardos, e hicieron del palacio papal una cueva de ladrones.” En la historia este período se denomina la “Pornocracia”, o “Reinado de las Rameras” (904-963).

Anastasio III, 911-3. Landón 913-4. Juan X, 914-28, fue traído de Ravena a Roma y hecho Papa por Teodora (quien también tenía otros amantes) para la más fácil gratificación de sus pasiones.” Murió sofocado por Marozia, quien a su vez elevó al Papado a los hijos suyos. León VI, 928-9, Esteban VII, 929-31, y Juan XI, 931-6, su propio e ilegítimo hijo. Otro hijo suyo nombró a los cuatro siguientes: León VII, 936-9, Esteban VIII, 939-42, Marino II, 942-6, y Agapito II, 946-55.

Juan XII, 955-63, nieto de Marozia, “fue culpable de casi de todo crimen. Violaba a vírgenes y a viudas de alta y baja calidad; cohabitó con la concubina de su padre; hizo del palacio papal un burdel; y fue muerto en el acto de adulterio por un airado esposo”.

Benedicto VIII, 1012-24, compró el puesto de Papa mediante soborno abierto. Esto se llama “simonía”, es decir, la compra y venta de puestos eclesiásticos por dinero.

Juan XIX 1024-33, compró el Papado. Era lego, y escaló en un solo día todos los grados eclesiásticos, por dinero.

Es decir que el período Papal de los siglos noveno al undécimo, fue la época obscura de la Iglesia Católica Romana.Los historiadores lo llaman la “media noche de las Edades Oscuras”. El soborno, la corruptela, la inmoralidad y el derramamiento de sangre lo hacen casi el capítulo más negro de toda la historia de la Iglesia Católica. (Ref. Henry H. Halley - Historia de la Iglesia, Compendio Manual de la Biblia, pgs. 683 - 684. Editorial Moody).

Martín Lutero un monje agustino es impulsado ardientemente a liderar una reforma verdadera de esta institución apóstata, inicia su protesta y denuncias contra las indulgencias clavando sus 95 tesis, el 31 de octubre de 1517, en la puerta de la catedral de Wittemberg, en Alemania. La Iglesia Católica al sentirse “sacudida en sus mismos cimientos y la corona de los papas se tambalea sobre sus cabezas”, es entonces cuando arrecia la persecución contra aquellos que habían iniciado una gran reforma que posteriormente se conoció como “Reforma Protestante”.

II. MARTÍN LUTERO ANTE LA DIETA DE WORMS

Martín Lutero es citado ante la Dieta de Worms (Asamblea General o Concilio Supremo de los gobernantes alemanes) ante la presencia del emperador Carlos V, los príncipes y representantes políticos y autoridades eclesiásticas del imperio, le piden a Lutero que se retracte. Lutero solemnemente contesta: “Puesto que su majestad imperial y sus altezas piden de mí una respuesta sencilla, clara y precisa, voy a darla sin rodeos de ninguna clase, de este modo, el Papa y los concilios han caído muchas veces en el error y en muchas contradicciones consigo mismos. Por lo tanto, si no me convencen con testimonios sacados de las Sagradas Escrituras, o con razones evidentes y claras, de manera que quedase convencido y mi conciencia sujeta a esta Palabra de Dios, YO NO QUIERO NI PUEDO RETRACTARME, POR NO SER BUENO NI DIGNO DE UN CRISTIANO OBRAR CONTRA LO QUE DICTA SU CONCIENCIA. HEME AQUÍ, NO PUEDO HACER OTRA COSA; QUE DIOS ME AYUDE, AMEN”. (Ref. Federico Fliedner, Martín Lutero – Su vida y su obra, pgs. 128-129. Editorial CLIE, 1980).

La fe que enseña la Biblia es la fe que salva y justifica, porque es ella la que une al hombre a Cristo y le ubica bajo su autoridad y señorío. Martin Lutero descubre esta gloriosa verdad en las Sagradas Escrituras y desde entonces predica: “El justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17).

III. CAUSAS DE LA REFORMA PROTESTANTE

Diversos factores llevaron al movimiento religioso conocido como Reforma Protestante. Veamos algunas principales razones o causas de la Reforma, que se inició en Alemania, gracias al reformador Martín Lutero, y que luego se difundiría en casi toda Europa.

Entre las principales causas tenemos:

1. Causas Religiosas.

Entre los motivos religiosos que determinaron el descontento popular hacia la Iglesia Católica Romana podemos citar:

a) Corrupción del clero religioso: Para ganar dinero, el alto clero de Roma, se burlaba de la buena fe de las personas a través del comercio de reliquias sagradas. Millares de personas eran engañadas al comprar espinas que supuestamente coronaron la frente de Cristo, astillas de la cruz en donde murió Jesús crucificado, paños empapados por la sangre del rostro del Salvador, objetos personales de los santos, etc. Además de eso, el comercio fraudulento y mercantil de la Iglesia Católica llegó a su punto más alto cuando se inició la venta de Indulgencias es decir, el perdón de los pecados para su salvación e ingreso al Paraíso, la cual era otorgada a cambio de dinero. El dinero que se recaudaba serviría para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro, en Roma. En ese periodo el papa reinante fue León X. El traficante de las indulgencias en Alemania fue Johann Tetzel (1465-1519). Su lema especial para recaudar dinero era: "Tan pronto la moneda en el cofre resuena, el alma al cielo brinca sin pena".

b) Ignorancia del clero: La mayor parte de los sacerdotes desconocían la propia doctrina católica y demostraban absoluta falta de preparación para las funciones religiosas. La ignorancia y el mal comportamiento del clero representó una serie de problemas para el pueblo. Sin embargo, la jerarquía de la Iglesia Católica enseñaba que los sacerdotes eran los intermediarios entre los hombres y Dios.

c) Aumento de los estudios religiosos: Con la invención de la imprenta, aumentó el número de ejemplares de la Biblia que podían llegar a manos de los estudiosos y de la población. La divulgación de textos sagrados y de otras obras religiosas contribuyeron al surgimiento de diferentes interpretaciones de la doctrina cristiana. Apareció, por ejemplo, la corriente religiosa que apoyado en la obra de San Agustín, quien afirmaba que la salvación del hombre era alcanzada por la fe. Esas ideas eran contrarias a la posición de la Iglesia Católica, basada en la obra de Santo Tomás de Aquino, quien enseñaba que: “Solo la fe y las buenas obras conducen a la salvación”.

2. Causas Sociales - Económicas.

La Iglesia Católica, durante el periodo medieval, condenaba el lucro excesivo la (usura) y defendía el precio justo. Esa moral económica entraba en oposición con los principios económicos de la naciente burguesía. Gran número de comerciantes no se sentían libres de extraer la máxima ganancia a sus empresas, ya que vivían amenazados con el fuego del infierno eterno.

Los grandes comerciantes pertenecientes a la burguesía sentían la necesidad de una nueva ética religiosa, más adecuada a la época de la expansión comercial y de transición del feudalismo hacia el capitalismo. Es así, como surgiría más adelante la ética protestante que se identificó con el espíritu de los tiempos modernos.

3. Causas Políticas de la Reforma Protestante.

Con el fortalecimiento de las monarquías nacionales, los reyes pudieron hacerle frente al poder temporal y terrenal de la Iglesia Católica que interfería en los asuntos internos de sus reinos. La Iglesia Romana, con sede en el Vaticano, se presentaba supuestamente como la institución universal que unía al mundo cristiano.
Esa noción de universalidad, sin embargo, perdía fuerza, pues crecía el sentimiento nacionalista. Cada Estado, con su lengua, su pueblo y sus tradiciones, estaba más interesado en afirmar sus diferencias en relación a otros Estados. La Reforma Protestante correspondió a esos intereses nacionalistas. Ejemplo: la doctrina cristiana de los reformadores fue divulgada en la lengua nacional de cada nación y no el latín, idioma oficial, de la Iglesia Católica Romana Apostólica.

IV. ¿PORQUE ES IMPORTANTE LA REFORMA PROTESTANTE?

El 31 de octubre es el “Día de la Reforma”, un día sumamente importante pues, se conmemora lo que se conoce como la “Reforma Protestante” o “Reforma Evangélica”. Aunque ciertamente la misma duró más de un día (e involucró a más figuras que simplemente Lutero), en este día comúnmente se conmemora el día que un monje agustino llamado Martin Lutero, en su desagrado y repudio a los abusos que existían en la Iglesia Católica (especialmente debido a la venta de indulgencias), clavó sus “95 tesis” en la puerta de la catedral en Wittenberg, Alemania. Fuera del período neo testamentario, la Reforma Protestante es quizás uno de los eventos que más ha marcado a la Iglesia Cristiana hasta el día de hoy. Fue un evento que ha influenciado en la vida de los creyentes a través de la historia, es innegable. Pero, ¿porque este evento es tan importante? ¿Cuál es la razón por la cual conmemoramos el mismo? Ciertamente la Reforma es sumamente importante por diversas razones, pero con el deseo de ser breves, he aquí tres de las más importantes:

1. A través de la Reforma Protestante la Iglesia Cristiana es rescatada de sí misma.

Cuando miramos el panorama de la Iglesia en el siglo 16 podemos observar una organización religiosa diferente a la que vemos en las páginas del Nuevo Testamento. La Iglesia se había convertido más en una institución política, que en el cuerpo visible de Cristo en esta tierra. Diversas estructuras y tradiciones habían echado raíces de tal manera en la Iglesia, que la Palabra de Dios había pasado a un segundo plano. Esto sin contar la corrupción y los abusos de poder de aquellos que estaban supuestamente puestos sobre el rebaño del Señor. Es a través de la Reforma Protestante que la Iglesia es rescatada de sí misma (echando al lado las tradiciones y estructuras que la encadenaban) y vuelve a la Palabra de Dios para intentar volver a ser una Iglesia conforme al corazón de Dios y según lo que él había establecido.

2. A través de la Reforma Protestante la Palabra de Dios regresa nuevamente al pueblo.

Antes de la Reforma el estudio de la Palabra de Dios sólo era para los privilegiados y los académicos. Sólo los líderes más importantes de la Iglesia tenían acceso a la Palabra de Dios; el resto del pueblo sólo tenía que atenerse a lo que le enseñaran los sacerdotes y maestros sin poder leer personalmente (la cual se encontraba en latín en aquellos momentos; idioma que sólo los clérigos podían interpretar). Es con la invención de la imprenta con tipos movibles por Johannes Gutenberg (1399-1468) y la revolución ocasionada por la Reforma Protestante es que se trabajó arduamente (en los tiempos de Lutero y en los siglos siguientes) para devolver las Sagradas Escrituras al pueblo.

3. A través de la Reforma Protestante el Evangelio llega a ser el centro de la predicación.

Una de las mayores crisis que movió a Lutero a escribir sus “95 tesis” y denunciar los abusos en la Iglesia Católica, fue la corrupción por la venta de “indulgencias”, y el hecho de que Dios abriera sus ojos a Martín Lutero para entender “el evangelio de la justificación por medio de la fe”. Y que ningún sistema religioso, ningún ritual o tradición y que ningún hombre podía reconciliarnos con Dios.

La justificación por la fe llegó a ser el centro de la predicación de los reformadores; pasó a ser el grito de guerra de los reformadores. Lutero mismo decía que el evangelio de la justificación por medio de la fe en Cristo era el fundamento indestructible y el sostén de la Iglesia Cristiana. Esta verdad fue el centro de la predicación de Lutero y todos los reformadores.

¿Porque es importante recordar todo esto?

La respuesta es sencilla: el ser humano es propenso a repetir sus errores. Si nos apartamos del evangelio y de la Palabra de Dios podemos caer en el mismo tradicionalismo, legalismo y corrupción predominante como en los tiempos de Lutero.

Muchas iglesias y denominaciones cristianas evangélicas ya han olvidado los beneficios que ha traído la Reforma Protestante. Hasta han perdido la memoria de sus raíces evangélicas o protestantes. Pero se debe recordar que el mismo término “evangélico” se origina con la Reforma, así como el título de “pastor evangélico”, incluso, con el matrimonio de Lutero con Catalina de Bora se fundó la casa doméstica del pastor evangélico.

V. EL MINISTERIO DEL PASTOR EVANGÉLICO

Las Sagradas Escrituras registran la existencia de dones especiales para la edificación de la Iglesia (Efesios 4:8-12). En el transcurrir de los primeros siglos, los dones ministeriales han cumplido sus propósitos divinos. Pero cuando Constantino llegó a ser supremo emperador de Roma en el año 323 d.C. y el Cristianismo es entronizado como religión de Estado. Pero es con Teodosio que el Cristianismo llega a ser la Iglesia oficial del Imperio Romano (378-395 d.C.). Algunos historiadores opinan que es entonces cuando se originó la Iglesia Católica Romana, con esa mezcla de religión, paganismo y política. “Fue la peor calamidad que jamás le haya sucedido a la Iglesia”. “La Iglesia cristiana cambió de naturaleza, y sobrevinieron mil años de abominaciones papales”.

En el primer siglo los líderes de la Iglesia Cristiana eran los presbíteros y obispos los que hacían labor pastoral. Pero en el transcurso del tiempo y al tomar cuerpo la Iglesia Imperial, la labor pastoral bíblica pierde vigencia en gran parte y, prevalece el clero romano con su casta de sacerdotes y Papas hasta el tiempo actual.

Desde el siglo I hasta el VIII, la Iglesia Cristiana había sido liderada por hombres fieles a Dios y Su Palabra llamados “Padres de la Iglesia”, habían liderado la Iglesia a pesar de muchas dificultades. Fueron los que predicaron enseñaron, y defendieron las Sagradas Escrituras, manteniendo la fidelidad del “remanente cristiano” hacia Dios y Su Palabra.

Recordemos algunos nombres: Policarpo (69-156.); Ignacio de Antioquía (67-156); Papias (70-155). Los tres primeros discípulos del apóstol Juan; Justino Mártir (100-167); Ireneo (130-200); Orígenes (185-254); Tertuliano (160-220); Eusebio (264-340); Juan Crisóstomo (345-220); Jerónimo (320-420); Agustín (354-430).

Es con Martín Lutero y la Reforma Evangélica que este ministerio cobra vigencia y es revalorado como un ministerio dado por Cristo a la Iglesia que Él fundó. Martín Lutero contrae este compromiso con gran responsabilidad y “asume su rol de pastor y ministro de Jesucristo”.

Es menester recordar el origen divino de este ministerio, pero también se tiene que recordar la responsabilidad que ello implica. La raíz misma del término nos señala qué y quién es un pastor evangélico. “El término griego del que procede la palabra pastor es poimen. La raíz de poimen significa: “proteger”. Básicamente significa “alguien que cuida, guía, alimenta, abriga y gobierna”. Dicho de otra manera: El pastor evangélico proclama, enseña, lidera y defiende.

1. Proclama el mensaje auténtico del evangelio de Jesucristo (Marcos 1:14-15; Gálatas 1:6-9).

2. Enseña y alimenta con la Palabra de Dios (1 Timoteo 3:1-5). No enseña ninguna tradición eclesiástica.

3. Lidera con responsabilidad el rebaño de Jesucristo (Hechos 20:27-28; 2 Timoteo 2:2-4).

4. Defiende y cuida con valor y diligencia el rebaño de Cristo de la intromisión de los falsos que vienen vestidos de ovejas; pero por dentro son lobos rapaces. (Mateo 7:15; Hechos 20:29-30; 1 Timoteo 4:1-3; 2 Timoteo 3:5).

Cristo es el modelo por excelencia (Juan 10:11-16; 1 Pedro 2:25; 5:2-4. Ese es el privilegio y esa es la responsabilidad que el “Buen Pastor” ha confiado a los pastores.

VI. LA RESPONSABILIDAD DE LA IGLESIA

1. Primero, la Iglesia tiene la responsabilidad de entender que entre los dones de Cristo para la edificación de la Iglesia, es el don de “pastor” y “maestro”.

2. Segundo, que el verdadero pastor es la persona llamada y elegida por Dios mismo. La responsabilidad de la iglesia es reconocer y admitir que ellos son esenciales para el cumplimiento de los propósitos de Dios.
Como dijera Donald C. Stams, teólogo norteamericano, autor de las notas de estudio y de los artículos de la Biblia de Estudio Pentecostal.

a) “La Iglesia que no elige pastores piadosos y fieles ya no será gobernada según la mente del Espíritu (1 Timoteo 3:1-7).

b) Será una Iglesia que queda expuesta a las fuerzas destructivas de Satanás y el mundo (Hechos 20:28-31).

c) No se cuidará a los creyentes y a las familias de la iglesia como Dios quiere (1 Timoteo 4:6,12-16; 6:20-21). Muchos se apartarán de la verdad y se volverán a las fábulas. (2 Timoteo 4:4).

d) La Iglesia del Señor Jesucristo debe obedecer y sujetarse a sus pastores e imitar su fe (Hebreos 13:7, 17).

e) La Iglesia debe reconocer el trabajo y liderazgo de su pastor (1 Corintios 9:7-14; 1 Tesalonicenses 5:12).

Sólo cuando se cumplan las exigencias del Señor para Su Iglesia revelados en Su Palabra, entonces, se mantendrá vigente el cumplimiento del Ministerio Pastoral.

CONCLUSIÓN

La Iglesia Evangélica en general, necesita una nueva reforma. Cuánto más aquellas congregaciones que ya ni siquiera se llaman “evangélicas” sino que tienen nombres diversos, han aceptado “herejías destructoras” (2 Pedro 2:1-3), se han apropiado de modas y estilos divertidos. Se han teatralizado y han aceptado un “evangelio diferente” y falso (Gálatas 1:6-9).

La misión de la Iglesia es predicar el evangelio auténtico del Señor Jesucristo; pero también es su responsabilidad vivir el evangelio en forma práctica. El apóstol Pablo nos exhorta “…ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor… para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado”. (Filipenses 2:12, 15-16).

De igual manera los pastores tenemos el privilegio y la responsabilidad de proclamar el genuino evangelio y enseñar (“todo el consejo de Dios”) toda la Biblia. El apóstol Pablo decía: “porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27).

En las actuales circunstancias de tanta confusión religiosa, de doctrinas de demonios y un Cristianismo apóstata, los verdaderos pastores debemos asumir con firmeza, lealtad y honor el ministerio que nos ha encomendado nuestro Señor Jesucristo. Como Lutero afirmémonos en la Palabra de Dios, por encima de toda experiencia personal y de toda revelación extra bíblica y sensacionalista.

Termino con la exhortación del apóstol Pablo a Timoteo: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Timoteo 4:1-5).

12 de febrero de 2012

EL MODERNISMO EN LA IGLESIA


Romanos 1:18-23; Colosenses 2:8-10


Pr. Víctor Pino G.*

INTRODUCCIÓN

El tema que se me ha confiado trataré en esta ocasión es sobre el “Modernismo en la Iglesia”, conocido también como Liberalismo Teológico. Este pensamiento de carácter racionalista, va variando en el tiempo, pero su rasgo principal, es el esfuerzo de adaptar las ideas religiosas a la cultura y modos de pensar modernos. Los liberales insisten en que el mundo ha cambiado desde que se fundó el cristianismo, de modo que la terminología bíblica y los credos son incomprensibles para la gente de hoy, y es necesario redefinir y reinterpretarlos de acuerdo al tiempo en que vivimos, puntualizan los ideólogos y propulsores de este movimiento.

Para los evangélicos bíblicos fundamentalistas, lo que nos interesa es mantenernos firmes en “la fe que una vez ha sido dado a los santos”, creyéndolas, defendiéndolas y aplicando a nuestra vida personal y como Iglesia de Cristo.

I. UNA BREVE DEFINICIÓN

El Liberalismo, también llamado Modernismo, no constituye en sí una iglesia, pero se infiltra en muchas iglesias y socava sus bases doctrinales. Se caracteriza no tanto por lo que cree, sino por lo que se niega a creer. Rechaza todo lo que la razón no puede explicar. Por consiguiente no cree en lo milagroso.

Rechaza toda autoridad externa para la fe, tal como una Biblia infalible o el credo de una iglesia. Se declara libre para pensar lo que quiera, y creer lo que le parezca razonable, sin recurrir a otra autoridad aparte de su propio raciocinio. Esto implica la emancipación parcial o total del hombre respecto al orden sobrenatural, moral y divino.

El principal instrumento del Liberalismo teológico no es la revelación: es la especulación. En resumen, se trata de una perspectiva simplemente filosófica de la Palabra de Dios. Y como las cosas espirituales sólo pueden discernirse, se explica el abismo que se forma entre la revelación y la especulación.

II. ASPECTOS HISTÓRICOS

En el año 313 d.C., Constantino promulgó su famoso Edicto de Tolerancia, que oficialmente puso fin a las persecuciones de los cristianos, y en el año 323 d.C., cuando Constantino llegó a ser supremo emperador, el Cristianismo fue entronizado como religión del Estado.

Constantino había hecho que esto fuera en la práctica, pero llegó a serlo oficialmente bajo el emperador romano Teodosio I, el Grande (378-395), quien hizo obligatoria la membresía en la Iglesia. Esta situación facilitó la fusión de un núcleo doctrinal cristiano con doctrinas y prácticas paganas y judías. Es entonces cuando se origina la Iglesia Católica Romana.

En los siglos siguientes una oscura noche doctrinal cayó sobre la iglesia. La Biblia le fue quitada a los fieles, una casta sacerdotal encabezada por el papa de Roma se enseñoreó del rebaño de Cristo, la verdad salvadora fue reemplazada por la más grosera superstición e idolatría.

Cuando en lo secular empezó a gestarse el Renacimiento surgieron también voces que exigían que la iglesia volviera a la Palabra de Dios. Notables fueron Juan Wycleff en Inglaterra y Juan Hus en Bohemia (la actual Republica Checa).

Al fin, en el siglo XVI, se produjo la Reforma Protestante, que se impuso principalmente en el norte de Europa. Su propósito fue volver la iglesia a la Biblia. Esto se expresó en el lema: “Sólo Cristo, sólo Escritura, sólo gracia, sólo fe”.

El triunfo de la Reforma Protestante y su rechazo en el sur de Europa dividió la Iglesia en dos campos irreconciliables en ese tiempo. Sin embargo, desde el comienzo surgieron voces y esfuerzos para sanar la división, siempre a costa de la pureza doctrinal, por lo cual no prosperaron.

En el siglo XVII y más aún en el siglo XVIII el Protestantismo Evangélico surgido de la Reforma del siglo XVI perdió su impulso y su militancia. La prosperidad material y el poderío militar les dio seguridad; pero esa seguridad trajo como consecuencia la inercia y el sueño espiritual a las iglesias reformadas. Surgieron entonces nuevas teologías que atentaban fuertemente contra la pureza doctrinal bíblica.

En Inglaterra surgió el deísmo, que pretendía ser una religión “natural”, sin necesidad de la Biblia. En esencia creía que Dios había creado el mundo, le había fijado leyes naturales inflexibles y lo había dejado solo, sin intervenir más en él.

De Inglaterra el deísmo pasó a Francia donde dio origen al movimiento ateo de la Ilustración (Iluminismo), responsable del derramamiento de sangre a torrentes, más tarde, durante la Revolución Francesa.

El deísmo llegó también a Alemania, en el siglo XVIII, donde dio origen al que podemos llamar Racionalismo vulgar, que sustituía la autoridad de Dios en su Palabra por la autoridad de la razón humana.

Este Racionalismo fue refinado más tarde, y adquirió más solidez intelectual, en la misma Alemania. Se expresó principalmente en la Alta Crítica que, brevemente, concebía la religión judía como un desarrollo evolutivo desde el dios de las montañas semítico, hasta la religión moral de los profetas, pasando en una etapa intermedia por una religión ritual y sacerdotal. Basados en este principio fecharon los libros del Antiguo Testamento y les supusieron orígenes muy diferentes de lo que los fieles siempre habían creído. Todo libro con un gran énfasis moral debía ser posterior al exilio. Por ejemplo, Moisés no había escrito el Pentateuco, que sería el resultado de la unión no muy bien hilvanada de varios documentos, con Deuteronomio como una falsificación muy posterior, de tiempos del rey Josías.

Esta Alta Crítica, unida al mal llamado “evangelio social”, inventado para suplir la falta del evangelio en las teorías racionalistas, y a la Teoría de la Evolución de Darwin, que le dio apariencia científica al evolucionismo filosófico, muy antiguo, formó lo que llegó a ser conocido como Liberalismo teológico o Modernismo hasta nuestros días.

El Liberalismo pasó de Alemania a Holanda y Escocia e Inglaterra y a los Estados Unidos, donde se hizo fuerte y terminó por dominar todas las grandes denominaciones protestantes históricas.

III. FUENTES Y DESARROLLO DEL LIBERALISMO (MODERNISMO)

El Liberalismo teológico se originó en Alemania, donde en el siglo XIX convergieron varias corrientes teológicas y filosóficas. El pensamiento alemán tuvo un profundo impacto sobre la teología británica y estadounidense, pero los movimientos internos en ambas naciones, la tradición de la Iglesia Amplia en Gran Bretaña y el Universalismo y el Unitarismo en Estados Unidos, dieron significativa forma al desarrollo del Liberalismo.

1. El Universalismo.

Después de la época de la Reforma Protestante, en el siglo XVI, cuyos líderes principales fueron Martín Lutero, Juan Calvino Ulrico Zuinglio, entre otros, se produjo en las iglesias de tendencia liberal una reacción en contra de la predicación sobre el infierno. Se razonaba que un Dios bueno, amoroso y soberano salvaría a toda la humanidad. De modo que el infierno era sólo el sufrimiento del hombre en este mundo por sus pecados.

2. Unitarismo.

Como los liberales no creían en milagros, negaban la encarnación milagrosa de Jesús por obra del Espíritu santo y su nacimiento virginal. Para ellos Cristo era el mejor hombre que había vivido sobre la tierra; el gran ejemplo para la humanidad. Lo llamaban el Maestro Divino, pero creían que era divino sólo en el sentido en que todos los seres humanos pueden serlo.

Consideraban al Espíritu Santo como una influencia divina sin personalidad propia, o cuando más como una manifestación de Dios, pero no como una persona distinta del Padre celestial. De esta forma, su teología llegó a ser unitaria en vez de trinitaria.

Estas doctrinas erróneas habían sido combatidas por la Iglesia Primitiva en los tiempos apostólicos, posteriormente en los concilios de Nicea, Calcedonia, y Constantinopla en los años 325, 451 y 553 d.C.

3. La religión como experiencia.

El filósofo y teólogo alemán Friedrich Schleiermacher enseñó que la teología consiste en la interpretación de la experiencia religiosa. De esta forma, se le daba más valor a la experiencia que a la doctrina. Lo importante no era lo que la Biblia decía, sino la experiencia espiritual del individuo. Schleiermacher, con su énfasis sobre la experiencia y su indiferencia hacia los credos religiosos, recibió el título de padre del Liberalismo.

IV. DOCTRINAS DEL LIBERALISMO

El Liberalismo tiene una variedad de doctrinas; pero aquí voy a señalar las más importantes:

1. La Biblia.

El Liberalismo niega la inspiración verbal plena de la Biblia. Cree que Dios inspiró muchas de las ideas contenidas en ella, pero no las palabras precisas. Dice que la Biblia contiene la Palabra de Dios, pero no es la Palabra de Dios.

2. Dios.

El Liberalismo niega la Trinidad. El concepto que tiene de Dios varía desde considerarlo un vago principio del bien que opera en el universo, hasta un padre amoroso que nunca sería capaz de condenar al hombre a los tormentos eternos.

3. Jesucristo.

Los liberales no creen en el nacimiento virginal de Jesús. Atribuyen esta idea a la influencia de religiones paganas y a leyendas surgidas después de su muerte.

4. El hombre.

El Liberalismo enseña que el hombre es producto de la evolución. Cree que todas las formas de vida se han desarrollado paulatinamente a través de millones de años, a partir de un pequeño germen de protoplasma original. Las células originales se multiplicaron y se convirtieron en formas primitivas de vida. Con el paso de los milenios, estas formas se transformaban en otras más complejas: gusanos, peces, animales terrestres … y por fin, como cumbre del proceso evolutivo, el hombre. Los antepasados inmediatos del hombre, según la evolución, habrían sido unos animales similares a los chimpancés, de los cuales han descendido tanto los monos como los hombres.

5. La salvación.

El resultado natural de la teoría de la evolución es el concepto de que el hombre se salva a sí mismo por medio del progreso moral y espiritual. En todos los seres humanos hay una chispa de divinidad; hay que desarrollarla. Jesucristo es un ejemplo del desarrollo de esa chispa; debemos imitarlo.

Los liberales hablan mucho de la paternidad de Dios y de la hermandad entre los hombres, y enseñan que toda la humanidad se salvará.

El Liberalismo dice que la doctrina de la salvación por la muerte expiatoria de un salvador es sencillamente una creencia de las religiones paganas que Pablo adoptó de ellas y aplicó a la muerte de Jesús. No creen en su muerte vicaria. Dicen que la expiación es doctrina de “una religión de matadero”.

6. La vida futura.

Algunos liberales creen en la resurrección. Otros creen en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección del cuerpo. Algunos son universalistas, y creen que al final todos se salvarán, hasta el mismo diablo si es que existe. Otros creen que los malos serán aniquilados y los buenos vivirán eternamente.

V. CONTROVERSIAS ENTRE EL MODERNISMO Y EL FUNDAMENTALISMO

El Liberalismo era un intento de acomodar las doctrinas cristianas a las corrientes de pensamiento de los siglos XVIII y XIX; es decir, al Racionalismo, al Romanticismo, a la crítica literaria de la Biblia y a las teorías de la ciencia. Se redujo la fe cristiana a aquellos elementos “esenciales” que podían ser defendidos “racionalmente”.

Los liberales describían este espíritu como “el espíritu de mentalidad amplia, de tolerancia, de humildad, de devoción a la verdad donde quiera que se halle”. Estaban abiertos a corrientes de pensamiento antagónico a la ortodoxia y aun a las ideas de las religiones paganas. Sin embargo, su mentalidad no tenía amplitud necesaria para aceptar lo sobrenatural del cristianismo bíblico.

Estos intentos de los liberales no pasarían inadvertidos por las principales denominaciones religiosas de los Estados Unidos. Ante esta situación amenazante a la ortodoxia cristiana surgieron defensores de la fe bíblica quienes vigorosamente contrarrestaron al liberalismo que se había introducido en las iglesias. Los evangélicos conservadores se dieron cuenta de que los liberales destruirían el cristianismo si se les dejaba que actuaran a su juicio.

Desde 1910 se libró una ofensiva literaria contra el liberalismo con la publicación de una serie de 12 libros titulada “Los fundamentos”, estaba compuesta de 90 artículos escritos por 64 autores diferentes, eruditos conservadores. De estos libros surgieron las famosas “Declaraciones de Fe” que eran una base irreducible para establecer fe y conducta en la Iglesia. Pronto, los liberales tildaron de “fundamentalistas” a los que defendían la fe, creían las doctrinas bíblicas y sustentaban que todo creyente debía aceptar la Biblia como fuente de fe y conducta.

En general, los evangélicos fundamentalistas sostien las siguientes doctrinas:

1. La infalibilidad de las Sagradas Escrituras.

2. La trinidad.

3. El nacimiento virginal del Señor Jesucristo.

4. La divinidad del Señor Jesucristo y su vida impecable.

5. La muerte substitutiva del Señor Jesucristo.

6. La resurrección corporal del Señor Jesucristo y su ascensión.

7. La caída del hombre y el pecado original.

8. La salvación por la fe en Cristo.

9. La segunda venida premilenaria de Cristo.

10. La vida eterna por medio de Cristo.

11. El eterno castigo de los impíos.

Teólogos de diferentes procedencias doctrinales protestantes, aun calvinistas y arminianos, se unieron en una amalgama para protestar por la incursión hecha por los liberales en la ortodoxia. De muchas denominaciones evangélicas se levantaron campeones para lanzar un contraataque.

El debate ha incluido muchos temas, pero siempre ha girado alrededor de un punto principal: la infalible autoridad de las sagradas Escrituras.

VI. PRINCIPALES MANIFESTACIONES ACTUALES DEL MODERNISMO

1. El Movimiento Ecuménico.

Es un movimiento que trabaja para la unidad mundial de todas las religiones y la raza humana misma. Desde 1948 hay todo un esfuerzo por unir a los evangélicos con los católicos romanos y los ortodoxos orientales. Ya ha logrado muchos de sus objetivos a través del Consejo Mundial de Iglesia (CMI).

a. El Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Es el ente representativo de las iglesias evangélicas o protestantes liberales involucradas en el Movimiento Ecuménico. Fue fundado en Amsterdam, Holanda, el 23 de agosto de 1948, con 351 representantes de 147 iglesias de 44 países. Su actual Secretario General es el pastor luterano noruego Olav Fykse Tveit. Su sede está en Ginebra, Suiza. El CMI, actualmente está conformado por 349 iglesias y denominaciones, con más de 600 millones de “cristianos” en 120 países.

El Consejo Mundial de Iglesias es la máxima realización del Modernismo o Liberalismo teológico que, en último término, es el Humanismo con su Panteísmo (todo es dios), Subjetivismo (a “dios” hay que buscarlo en nuestro interior) y Naturalismo racionalista (no existen los milagros, ni lo sobrenatural; la razón humana es la suprema autoridad en todo) introducido a la Iglesia.

b. Raíces del Movimiento Ecuménico. Este movimiento apóstata hunde sus raíces en el Liberalismo Teológico, una posición doctrinal racionalista y antibíblica.

c. Objetivo final del Movimiento Ecuménico. En un comienzo, el ecumenismo fue un intento de cooperación y superación de antagonismos en la obra misionera protestante. Pero muy pronto derivó en un movimiento cuya finalidad ahora es conseguir la unidad visible de todos los cristianos: protestantes, ortodoxos, católicos romanos, y por último todas las religiones del mundo.

Para dar apariencia de apoyo bíblico a tal ecumenismo, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y la Iglesia Católica Romana (ICR) hacen uso hasta la saciedad de Juan 17:21. Pero toman este versículo fuera de contexto, en la misma forma como lo hacen las sectas heréticas, porque el Señor Jesucristo no oró por todos los que pretendieran ser cristianos, sino solamente por los que son de verdad, a los cuales ha sacado del mundo (Juan 17:16).

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) tuvo la iniciativa del Movimiento Ecuménico, pero ahora también es el camino de regreso a Roma. A estas alturas, la Iglesia Católica es en realidad quien ha tomado el liderazgo de dicho movimiento.

El ecumenismo católico romano ha sido fuertemente sostenido por el actual Papa Benedicto XVI desde el primer día de su nombramiento, quien dio declaraciones con las que se comprometió a trabajar sin ahorrar energías en la reconstrucción de la unidad plena y visible de todos los seguidores de Cristo. Ha dicho que tiene un compromiso prioritario con la unidad de los cristianos.

El Dr. Nadir Carreño (líder prominente del Movimiento Evangélico Fundamentalista a nivel mundial) al respecto puntualiza: “El ecumenismo católico es muy simple: “Yo soy la Iglesia. Sólo yo tengo la plenitud de de los medios de gracia, aunque por cortesía, llamo iglesias a otras comunidades. La unidad ya existe: está en mí. Vuelvan a mí y se habrá logrado el propósito del ecumenismo…”. El Dr. Carreño exhorta: “Que ningún evangélico se engañe: El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es sin duda un camino de regreso a Roma. Si esta convicción basada en los hechos más claros e indiscutibles, se encarna en la conciencia de los creyentes fieles a la Biblia, constituirá un verdadero dique que a lo menos temporalmente detendrá o hará más lento el regreso de los evangélicos a Roma. ¡Que nuestro buen Dios haga abrir los ojos a nuestros hermanos ingenuos y desinformados y fascinados por el movimiento ecuménico…”.

2. El Neo-Evangelicalismo (o Neo-Evangelismo).

a. El origen del movimiento. La controversia creada entre liberales y fundamentalistas, dio origen a una facción de creyentes que ocuparon una posición intermedia y trataron de convivir sin tomar parte decisiva, en el conflicto. A este movimiento se le llamó Neo-Evangélico.

Este Movimiento surgió en los Estados Unidos, en 1948, después de la Segunda Guerra Mundial, cuyo principal objetivo era subrayar la necesidad de una mejor preparación intelectual del pueblo evangélico. Este movimiento, que tuvo entre sus fundadores al evangelista Billy Graham, exhortaba a la Iglesia a volverse más activa socialmente.

b. Filosofía y principios subyacentes del Neo-Evangelicalismo. Según las declaraciones de John Harold Ockenga, autodeclarado padre del neo-evangelicalismo, cuando dijo: “…El neo-evangelicalismo ha cambiado su estrategia: de una separación a otra de infiltración… En lugar de atacar los errores, los evangélicos proclaman las grandes doctrinas… El neo-evangélico está dispuesto a enfrentar los problemas intelectuales en el marco de la erudición moderna…El neo-evangélico cree que el cristianismo es intelectualmente defendible”. A la luz de estas declaraciones la filosofía del movimiento neo-evangélico es hacer más “interesante”, más “respetable intelectualmente” al evangelio”. Pero lamentablemente esta actitud significa denigrar, rebajar y acomodar el evangelio al intelectualismo del hombre “moderno”.

- El intelectualismo o afán de agradar el raciocinio. El Dr. Ockenga dijo: “…El neo-evangélico está dispuesto a enfrentar los problemas intelectuales en el marco de la erudición moderna…” Esta declaración demuestra que el Neo-Evangelicalismo no depende de la Palabra de Dios, sino busca solucionar los problemas con el raciocinio humano, llevándolo todo al terreno pragmático. Una posición tan diferente a la del apóstol Pablo (1 Corintios 2:4 a).

- La transigencia. Si uno lee lo que escriben y observa lo que hacen, la actitud que toman frente a los diversos asuntos, verá entre otras cosas que ellos creen que hay ciertas áreas de la verdad que pueden dejarse de lado con el fin de promover así “la causa de Cristo”. De esta forma adoptan una posición “conciliadora”, sin entrar en controversia alguna. Esta es sin duda una posición muy cómoda, pero decididamente no bíblica (2 Corintios 6:14-17; Efesios 5:11).

- El Pragmatismo o el dominio del pensar. El Pragmatismo es básicamente materialista y en esencia dice: ¿Cuál es el blanco? Y una vez determinado, pregunta: ¿Cuál es la manera más fácil de lograrlo? Siguiendo esta línea de pensamiento, los neo-evangélicos dicen “El blanco es ganar almas” y entonces piensan:El camino mejor y más fácil para lograrlo es la evangelización ecuménica y cooperativa”. Lo malo es que los neo-evangélicos no tienen en cuenta que evangelismo ecuménico contradice la Palabra de Dios (1 Samuel 15:22).

Propugnan otro tipo de evangelismo y han abandonado el clásico y tradicional de los viejos predicadores, como Carlos Wesley, Jonathan Whitefield, Carlos Spurgeon, etc.

Carlos Hadson Spurgeon, un predicador bautista es un buen ejemplo de lo que el término “evangélico” quería decir en pasadas generaciones. El ministerio de Spurgeon estuvo caracterizado por la fidelidad a la verdad, santidad de vida, un puro evangelio de Gracia y una resuelta exposición del error. Aunque fue calumniado, odiado e incomprendido, Spurgeon no retrocedió a la hora se separarse de la Unión Bautista Británica debido a la falsa doctrina que estaba siendo sustentada. El también resistió resueltamente en contra del Catolicismo Romano.

Un extracto de uno de sus sermones: “No le queda a la Iglesia de Roma otro remedio que extenderse cuando nosotros, que somos perros guardianes del rebaño, estamos en silencio, y otros están gentil y suavemente plantando césped en el camino, y haciéndolo más cómodo y pulido como sea posible; para que conversos del papado desciendan al infierno más profundo. Queremos que regrese John Knox. No me habléis de hombres blandos y domados, de formas suaves y palabras melindros, queremos al ardiente Knox, e incluso si su vehemencia hiciera sonar nuestros púlpitos como si fuesen espadas, estaría bien si al menos esto despertara nuestros corazones a la acción.”

“Spurgeon dio en el clavo. Desgraciadamente, el evangelicalismo actual está en esa empresa de poner césped en la senda del Romanismo para hacerla suave para aquellos que están viajando en ella hacia el infierno”.

El término “Neo-Evangelicalismo” o “Neo-Evangelismo” fue acuñado por Harold Okenga para definir un nuevo tipo de evangelismo y distinguirlo así de aquellos que hasta aquel momento habían llevado esta etiqueta.

c. Líderes y propulsores. El Secretario General actual de la Alianza Evangélica Mundial (AEM) es el Dr. George Tunnicliffe. Harold Okenga (ya fallecido) fue el fundador de The National Association of Evangelicals (Asociación Nacional de Evangélicos, ANE) de los Estados Unidos de América, co-fundador y a la vez el primer presidente de la Alianza Evangélica Mundial, institución que agrupa a los neo-evangélicos del mundo. Su sede está en Vancouver, Canadá. Agrupa a más de 100 organizaciones en 128 países que representa a 420 millones de evangélicos.

Entre los actuales propulsores más conocidos están Billy Graham, Bill Bright, Harold Lindsell, John Stott, Luis Palau, entre otros tantos.

d. Posición teológica. Se les puede ubicar entre los liberales o modernistas y los fundamentalistas, aparentemente, se muestran neutrales; pero llegado el momento de tomar decisiones de trascendencia doctrinal o moral, se mantienen al margen, o se inclinan al carismatismo o el ecumenismo, es decir hacia los liberales o modernistas. Podemos deducir de las declaraciones de Billy Graham, uno de sus máximos representantes, Billy Graham, cuando dijo en una convención en Ohio Estados Unidos: “Dios bendice a las iglesias que están trabajando juntas, nuestra gran fe religiosa: el catolicismo, el protestantismo, el judaísmo”. Otra, cuando Stanley Rowland, un reportero de “New York Times”, le pregunta el 9 de febrero de 1957 en relación con su escepticismo respecto a la Biblia dijo: “No sé si tiene alguna porción que sea verdadera. Pero vencí mi escepticismo por un acto de fe y ya no soy tanto el literalista bíblico que tan ampliamente se supone que soy”.

El Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC), institución que agrupa a más de 500 iglesias y denominaciones evangélicas fundamentalistas en más de 100 países, cuyo líder actual es el Dr. Nadir Carreño Maufras, con sede mundial en Santiago, Chile, en su Declaración de Serra Negra, sobre su Posición, Objetivos y Desafíos del 28 de enero del 2012 al finalizar el XVIII Congreso Mundial, realizado en Brasil. Declara sobre La Alianza Evangélica Mundial (AEM), organización que representa al Movimiento Neoevangélico: “…La Alianza Evangélica Mundial (AEM) que, con el paso del tiempo ha virado progresiva y definitivamente hacia el liberalismo, conformando alianzas, incluso con el Vaticano, que afectan el testimonio cristiano en el mundo, por medio de convenios que restringen y potencialmente limitan la libertad de expresión en el área de la evangelización y las misiones, una lealtad dividida en tiempos confusos”.

e. Organizaciones neo-evangélicas. Entre las organizaciones mundiales más conocidas están la Alianza Evangélica Mundial (AEM) y el movimiento “Pacto de Lausana”. En Latinoamérica la Confraternidad Evangélica Latinoamericana (CONELA) y Cooperación Misionera Iberoamericana (COMIBAN).

3. El Movimiento Carismático o Neo-Pentecostal.

El Carismatismo es un movimiento que proclama y ofrece una experiencia de la gracia y el poder de Dios, lo que los pentecostales llaman “Bautismo en el Espíritu Santo”.

Enfatiza los dones del Espíritu Santo y el hablar en lenguas, ocupando un lugar prominente la experiencia personal y las “nuevas revelaciones”. Algunos lo llaman la “Teología de la Experiencia”.

El Carismatismo es un movimiento muy atractivo para gente de tendencia liberal o modernista; pero muy peligroso para la ortodoxia bíblica. Su teología gira en torno al hombre, proclama la deidad de los creyentes. Sus doctrinas básicas se desprenden de sectas metafísicas y ocultistas, como la Escuela de Unidad del Cristianismo, la Ciencia Cristiana, el Pensamiento Positivo. La Nueva Era, tiene una fuerte influencia, en el Carismatismo porque muchas de las doctrinas que creen, son herejías que proceden de la Nueva Era.

Cuatro doctrinas importantes como ejemplo:

3.1. La Teología de la Prosperidad (llamado también “Evangelio de la Prosperidad”). Puntos doctrinales en común:

a. En lo material, riqueza y éxito a todo aquel que se una a su forma particular de interpretar el Cristianismo.

b. Que la forma de adquirir esta prosperidad es por medio de la fe (fe en la fe). “La fe obliga la acción de Dios”.

c. El uso de métodos como los de confesar audiblemente ciertos versículos, visualizar en la mente cosas materiales que se deseen y orar pidiéndolas a Dios, o también reprender espíritus de pobreza o espíritus que impiden que vengan las riquezas.

d. Un principio muy particular e importante es que ofrendando grandes cantidades de dinero a cualquiera de estos grupos (“ministerios”), se promete que Dios se lo devolverá en forma sobrenatural, multiplicado.

Cualquier estudiante serio de la Biblia se puede dar cuenta que la esencia del Cristianismo ha sido suplantado por un sistema de materialismo y egoísmo en donde a Dios se le presenta como un escalón para obtener riquezas y éxito, mientras se fomenta y manipula la avaricia de los congregantes para estimularlos a dar dinero a la organización.

La “prosperidad” considerada en el contexto bíblico, prioriza la riqueza espiritual (1 Timoteo 6:17-18; Mateo 6:19-21; 1 Timoteo 6:1-10; 2 Corintios 9:8; Filipenses 4:12-13).

3.2. La Reforma Apostólica y Profética.

a. Restauración del Apostolado. Según los propulsores de este movimiento, Dios está restaurando e introduciendo en la Iglesia el ministerio y oficio apostólico y profético, y con ello, una nueva comprensión y vigencia de lo sobrenatural.

John Eckhardt, uno de sus propulsores importantes dice: “…El Señor está honrando el oficio del apóstol y está derramando su gloria sobre él en esta hora…Con la restauración del oficio del apóstol, hay una restauración de la doctrina apostólica, una revelación apostólica, un gobierno con audacia apostólica. Aunque en algún grado todas las unciones y oficios han estado en operación desde la Iglesia Primitiva, me estoy refiriendo al oficio restaurado en plenitud”.

Esta forma de argumentar nos hace pensar en el grado de egocentrismo que anima a los “apóstoles modernos” y la forma tergiversada de entender el desarrollo histórico de la Iglesia Cristiana. Como si Cristo, el Soberano de la Iglesia hubiese descuidado su obra y la haya dejado a la deriva, víctima de las circunstancias. Da la impresión como que hubiese un sutil pensamiento deísta en esta forma de pensar. El Señor Jesucristo jamás ha abandonado a su Iglesia; El dijo: “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).

b. “El oficio Apostólico: Un ministerio perpetuo”.

Los “apóstoles modernos” argumentan: “El oficio apostólico nunca debió cesar, fue destinado a ser un oficio perpetuo en la Iglesia a través de los tiempos. Los once apóstoles entendieron por la profecía de David que este ministerio debe ser suplido cuando haya vacante (Toman como base escritural el Salmo 109:8 y Hechos 1:20). Sigue diciendo John Eckhardt: “Este oficio ha estado vacante durante largo tiempo en los últimos 2000 años pasados…Hoy está siendo suplido por aquellos a quienes el Señor ha escogido”.

Los “apóstoles modernos” deben recordar que el señor Jesucristo llamó sólo a doce hombres como sus apóstoles. A la muerte de Judas, fue elegido Matías, y posteriormente fue añadido Pablo. A ellos algunos los llaman Apóstoles fundamentales o por nombramiento; constituían un grupo exclusivo y sólo ellos tenían un ministerio de por vida, comisionados directamente por Jesucristo.

Como apóstoles de Jesucristo ellos: 1) tenían autoridad en la Iglesia, y a ellos se les debía obediencia (Romanos 1:5; 2 Corintios 2:9; Filipenses 2:12); 2) eran los que recibían y trasmitían el Evangelio (1 Corintios 15:3-7; 11:23; 1 Tesalonicenses 2:13); 3) eran quienes garantizaban la revelación de Jesucristo (1 Timoteo 6:20; 2 Timoteo 1:12,14; 4) eran parte de la fundación de la Iglesia 1 Corintios 3:10; 9:1,2; Efesios 2:20; 5) sus escritos debían ser usados en la Iglesia como Palabra de Dios (Colosenses 4:16; 1 Tesalonicenses 5:27; 2 Pedro 3:16).

Por causa de estos requisitos, los apóstoles fundamentales fueron limitados a la primera generación, y no debería convertirse en un oficio eclesiástico. La perpetuidad del oficio apostólico no puede ser sostenida desde un punto de vista bíblico o teológico, por lo menos no en el mismo sentido que los Doce. La sucesión apostólica no es lograda a través de los obispos. Esta idea ni siquiera tiene base desde una perspectiva bíblica o teológica.

c. El Ministerio Profético. Según los ideólogos del Movimiento Apostólico y Profético, conceptualmente el ministerio Apostólico está íntimamente ligado al ministerio profético; incluso, en muchos casos para que alguien llegue a ser apóstol tiene que pasar por una evolución ministerial, es decir, primero discípulo, luego pastor, después profeta y al final apóstol, puesto jerárquico de “mayor rango”.

Al respecto, Bill Hamon (“apóstol”) argumenta “Dios todavía desea que su voluntad se exprese verbalmente. Por esto ha establecido el ministerio profético como una voz de revelación e iluminación que muestra la mente de Cristo a la raza humana…”.

John MacArtthur enfatiza al respecto: “La línea entre aclarar la Escritura y añadirle es ciertamente muy fina. Pero la Escritura no se aclara escuchando a alguien que piensa que tiene el don de profecía. La Escritura se aclara cuando se estudia cuidadosa y diligentemente (ver el relato de Felipe y el etíope Hechos 8:28-35). No hay atajos para interpretar la Palabra de Dios correctamente” (compare Hechos 17:11; 2 Timoteo 2:15). Lamentablemente, muchos carismáticos no siguen las pisadas de Pablo. En vez de eso, usan un camino muy transitado por teólogos liberales y neo-ortodoxos, por existencialistas, por humanistas y por paganos”.

d. Las prácticas del Movimiento Apostólico, son las mismas que del Movimiento Carismático, en realidad es parte de un todo. También tiene igualdad o similitud con los G12 o Visión Celular de Cesar Castellanos, porque también es parte del Carismatismo.

3.3. Deificación del hombre.

a. Los carismáticos enseñan que “el hombre es un espíritu morando en un cuerpo físico”. El “espíritu- hombre”, como ellos lo llaman, es el “verdadero yo” que nace de nuevo y llega a ser “un hombre-divino” (Kenneth Hagin) Algunos seguidores de Kenneth Hagin han afirmado que el espíritu del hombre no puede pecar porque tiene dentro de sí la misma esencia de Dios.

La Biblia enseña que el hombre es un ser integrado de alma cuerpo y espíritu, es una criatura especial, pero no divina; es un pecador necesitado de salvación (1 Tesalonicenses 5:23; Hebreos 4:12; Génesis 1:26-27; Salmo 8:3-5; Romanos 5:12,15-21; 2 Corintios 5:17-19; 1 Juan 1:9-10).

b. Los carismáticos enseñan que “el creyente es una encarnación de Dios”. “El hombre puede unirse tan perfectamente con Dios”, “…El hombre recibe la misma naturaleza o esencia del ser de Dios. Nacer de nuevo o recibir vida eterna es llegar a ser Dios”, afirma Kenneth Copeland.

La Biblia enseña que la salvación es un proceso por el cual el hombre, por medio de la fe en Cristo Jesús, es restaurado a todo lo que Dios había pensado para Adán (2 Corintios 5:17; Efesios 4:24).

3.4. La sanidad física incondicional.

a. Los carismáticos enseñan que Jesús murió para que los creyentes no tuvieran que sufrir enfermedades ni dolores (Gálatas 3:13; Deuteronomio 28). Benny Hinn dice: “La enfermedad nada tiene que ver con ninguno de nosotros… No tiene cabida en el cuerpo de Cristo”. Cash Luna escribe: “Estoy creyendo porque un día sanarán todos los enfermos que asistan a una cruzada, como sucedía en el ministerio de Jesús…”, “Un día el Señor me preguntó: “¿Quieres saber porque te uso como lo hago?”… “Le pedí que me lo dijera y respondió: “Porque lo que haces tiene relación directa con el sacrificio de Mi Hijo y siempre respaldaré eso. Predicas salvación, ministras sanidad y enseñas a la gente a prosperar. Mi Hijo pagó por todo eso al morir” (libro “En Honor al Espíritu Santo”).

b. La Biblia si nos revela que la voluntad de Dios es sanarnos, y que si creemos, El lo hará; pero El sigue siendo soberano, y habrá casos en los cuales no sanaremos, por razones que no siempre podremos conocer (Romanos 8:22-23; 1 Corintios 15:42-44. Ejemplos de algunos casos: Pablo se enfermaba (2 Corintios 11:29; 12:7-9. Epafrodito enfermó gravemente, Pablo y otros oraron por él, no sanó, sino por la misericordia de Dios (Filipenses 2:27-30). De igual manera sucedió con Trófimo (2 Timoteo 4:20).

3.5. La música en el Carismatismo.

a. La verdadera música cristiana. Es una expresión de adoración y alabanza a Aquel que amamos. Nace de la inspiración, y en ellos se funden dos elementos importantes, el espíritu humano y el Espíritu Santo dentro del espíritu , para elevarnos y colocarnos delante del trono de Dios (Apocalipsis 14:3). La música cristiana es el medio de trasmitir el estado anímico de nuestro espíritu en su comunión y relación con Dios, y expresar un mensaje testimonial de nuestro ser.

“No podemos saber qué es música cristiana a menos que entendamos claramente, por las Escrituras, que es un cristiano” (2 Corintios 5:17; 1 Juan 5:4; 1 Pedro 1:14-16; Romanos 8:29). Hemos sido hechos conforme a la imagen de Cristo. El término cristiano implica ser como Cristo. “La música cristiana es aquella en la que el texto, música y ejecuciones son conforme a la imagen de Cristo”, enfatiza Tim Fisher, en su libro “La Batalla por la Música Cristiana.”

b. Mercantilización de la música. La música cristiana ha caído en un mercantilismo brutal, desviándose de su propósito, para hacer de ella un negocio lucrativo.

c. Perversión actual de la música. Un arte que se originó en el Cielo, en la tierra ha sido pervertido por aquél que se rebeló en contra de su Creador. Satanás ha logrado pervertir al hombre, una creación especial, criatura hecha para que alabe al que lo creó, y como consecuencia también ha corrompido la música junto con el hombre en rebelión, y, esta música corrompida ha penetrado en la Iglesia del Señor. Tim Fisher, llama a esta música pervertida, “música de rebelión.”

El Movimiento Carismático al valerse de la música del mundo, de la “música de rebelión”, está pervirtiendo cada vez más a la Iglesia y ayudando al enemigo de Cristo y de su Iglesia. “Los escritores de la Música Cristiana contemporánea (MCC) diseñan sus canciones siguiendo estilos sensuales y mundano que la humanidad en rebelión contra Dios ha producido. Tratar de santificar formas de comunicación inferiores, con falta de balance y sensuales, no es aceptable cuando consideramos el carácter de un Dios santo, sus atributos y su creatividad.”

Sin embargo, todas estas expresiones son la demostración auténtica del liberalismo en que la iglesia está envuelta.

El Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC), en su Declaración de Serra Negra, Brasil, del 28 de enero del 2012, sobre el Movimiento Carismático dice: “…El movimiento carismático usurpa la misión del Espíritu Santo, despojándola de su definición bíblica, en aras de sublimar lo subjetivo. De esta forma, y una vez abandonadas las referencias escriturales, llega a constituirse en la puerta, por medio de la cual las diferentes espiritualidades encuentran arraigo y ejercitan sus potencialidades en virtud de un misticismo sincrético que ofende el propósito de Dios; quien ha signado en Cristo, el exclusivo y único camino de salvación”. “Invitamos al movimiento pentecostal a formar un frente unido de testimonio fiel ante estas desviaciones doctrinas y prácticas, en el entendido, que son objeto de atención preferente del movimiento ecuménico, a fin de incorporarlos a su propósito anticristiano”.

4. El Movimiento de la Nueva Era

4.1. ¿Qué es?

La Nueva Era en un movimiento que intenta formar un nuevo estado de cosas a través de la unificación política económica y religiosa entre todos los seres humanos del mundo, garantizando la paz, seguridad y felicidad para todo hombre. Para que esto acontezca, deben morir todos los valores y principios cristianos y dar lugar al surgimiento de un nuevo estilo de vida, diametralmente opuesto a las enseñanzas de Jesucristo.

La Nueva Era no es una secta definida, sino un sincretismo de doctrinas y pensamientos, variaciones de una ideología general. Por eso es difícil enmarcar o estructurar este movimiento, ya que incluyen en sus filas una gran diversidad de prácticas e ideas. Por ejemplo, brujería medieval, movimientos holísticos, ufología (todo relacionado con extraterrestres), prácticas adivinatorias, ocultismo, psicología transpersonal, movimientos ecológicos, movimientos místicos, y esotéricos, elementos de Platón, Confucio, Buda, Zoroastro, medicina alternativa, pensamiento positivo, terapias de relajación, meditación trascendental, yoga, pacifismo, alimentación nueva era, arquitectura nueva era, etc.

4.2. ¿Quién es el fundador?

No tiene fundador. Si nos remontamos hacia el pasado, buscamos descubrir dónde está el origen de este movimiento, vislumbraremos que está en el mismo corazón de Satanás. Si hay un fundador, es el mismo Diablo.

No obstante, la Nueva Era como movimiento global más visible, palpable y definido, hace su aparición en la historia humana en el año 1875. La rusa Helena Petrovna Blavastsky (fundadora de la Sociedad Teosófica), residente en Nueva York, regresaba de un viaje por la India, donde tuvo contacto con religiones y cultos paganos, cuando recibió una comunicación directa de un “maestro cósmico” (lo que bajo conceptos bíblicos llamaríamos espíritus malignos o demonios) que le impartió una estrategia para la implantación de un Nuevo Orden Mundial. Dentro del plan se establecía que durante los primeros 100 años todo debería permanecer oculto, sólo algunos “iluminados” (médiums, espiritistas, ocultistas, etc.) tendrían acceso al conocimiento del movimiento.

Posteriormente la divulgación de la Nueva Era sería en forma masiva y atacando todos los órdenes de la vida cotidiana.

4.3. ¿Qué personalidades se destacan?

a. Helena Petrovna Blavatsky. Se le llama la “madrina del movimiento”, fue el canal humano usado por Satanás para el comienzo de la Nueva Era. Además preparó el camino para la meditación trascendental, zen, hare krishna, yoga, vegetarianismo, karma y reencarnación, etc.

b. Alice Bailey. Nació en Gran Bretaña, fue médium y es considerada una de las líderes más importantes de la historia nuevaeriana. Acuñó el término “Nueva Era” y llegó a establecer las bases del movimiento, transformándose en el engranaje principal. Bailey es considerada la “sumo sacerdotisa” de la Nueva Era. Fue la fundadora de la Compañía Publicitaria “Confianza en Lucifer”.

c. Marilyn Ferguson. Socióloga, en 1980 escribió un libro titulado La conspiración de Acuario. Es considerado por algunos la Biblia de la Nueva Era. Este éxito de librería plantea las transformaciones personales y sociales que han de cambiar el mundo.

d. Shirley McLaine. Considerada la primera sacerdotisa. Por su fama mundial se ha transformado en la principal divulgadora del movimiento. Ha escrito varios libros que relatan sus experiencias. Los más importantes son: "Lo que se de mí"; "Bailando en la luz"; "Todo está en juego"; y "Dentro de mí".

4.4. ¿Cuáles son sus doctrinas básicas?

a. Desmitificar paulatinamente la interpretación fundamentalista de la Biblia.

b. Ocuparse de suplir las carencias humanas en su totalidad.

c. Llevar al hombre a un encuentro consigo mismo, para que encuentre al dios que es.

4.5. ¿Cómo identificar al movimiento?

Podemos identificar la Nueva Era a través del lenguaje utilizado por sus seguidores y algunos símbolos que revelan su idiosincrasia.

a. Lenguaje. La Nueva Era tiene tres palabras claves que sintetizan e identifican al movimiento. Cosmos. Todo lo relacionado con seres extraterrestres y espíritus. Energía. Fuerza espiritual que fluye en la medida que la persona va adquiriendo conciencia de su divinidad. Holismo. Derivado del griego “holes” que significa “total”. En el sentido de algo unificado, entero.

Para designar el movimiento usan: Nueva Era, Orden Mundial, Nuevo Orden Internacional, Nueva Conciencia.

Para expresar la unificación entre los hombres usan: interdependencia, fraternidad universal, familia global, ciudadanos del mundo, holístico, colonia global.

Para describir la relación de los hombres con los espíritus: canalización, canal, nivel de conciencia superior.
Para nombrar los espíritus con que se establecen contactos: maestros cósmicos, maestros universales, extraterrestres, espíritus cósmicos.

Para designar su ser superior (Lucifer): el Mayor, Absoluto, grande Mente Universal, La Fuerza.

Para el líder mundial: el Ungido, Instructor del Mundo, Maitreya.

b. Símbolos.

Arco Iris, Mariposa, Yin-Yan, Cinta Entrelazada, Pirámide, Unicornios, Pareja Transpersonal, entre otros.

4.6. ¿De qué manera se infiltra en la sociedad y la Iglesia?

La música, el cine y la televisión, la política, la educación, la medicina alternativa, entre otros.

“La nueva era, es un movimiento infernal que aglutina todos los poderes de las tinieblas”. Es una de las organizaciones liberales más perversas que cobija a otras semejantes, formando una “mega- red” o red de redes y, todas juntas preparan el andamiaje del perverso Anticristo.

CONCLUSIÓN

Las organizaciones, los movimientos religiosos, seculares, y políticos; las corrientes de pensamiento liberal y ateístas, todas las expresiones modernistas anticristianas, nos dan evidencias de la gran apostasía que está envolviendo a la Iglesia. Hablar de Liberalismo Teológico o modernismo, es hablar de apostasía, es decir, de la rebelión contra Dios y su Palabra.

La Biblia nos demuestra que esta sociedad bajo el control de Satanás está llegando a su punto final en esta Dispensación de la Gracia de Dios (Mateo 24:37-39; Lucas 17:26-29). Los apóstoles de Cristo, una y otra vez nos advierten de la apostasía de los postreros tiempos (1 Timoteo 4:1; 2 Timoteo 3:1-5; 2 Pedro 2:1-3; 1 Juan 2:18-21; Judas 17-23). Estos versículos bíblicos describen el final de este orden de cosas. Pero, paradójicamente, los teólogos racionalistas, apóstoles modernos, los maestros y predicadores, los gurús de la Nueva Era, vienen hablándonos de un “Nuevo Orden Mundial”.

Pedro Wagner, el autor del lema: “Nueva Reforma Apostólica”, dice: “No hay duda que Dios está trayendo estos cambios en la Iglesia para reestructurar su gobierno y así revelar nuevas estrategias. Para lograr su objetivo de establecer el reino de Dios aquí en la tierra, está restaurando todas aquellas verdades que se habían perdido. Aquellos que rehúsen aceptar este fluir del Espíritu, con sus nuevas y maravillosas estrategias, a la postre dejarán de producir fruto y desaparecerán”.

Bill Hamon, uno de los principales promotores de la Nueva Reforma Apostólica dice: “Los apóstoles estamos siendo convocados para poner nuevos fundamentos para una Nueva Era; fundamentos para el amanecer de la era del Nuevo Reino. Estamos en dolores de parto previos al nacimiento de un Nuevo Orden”.

Benedicto XVI, está pidiendo a la Organización de las Naciones Unidas un Nuevo Orden Mundial.

Los líderes de la Nueva Era, hablan de un Nuevo amanecer, de una Nueva Sociedad.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), está hablando de un Gobierno Mundial, de una economía mundial. Esta organización mundial tiene todo un plan secreto para producir este Nuevo Orden Mundial.

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el que está trabajando de la mano con los líderes de la ONU, habla de la unión religiosa del mundo, de una Iglesia Mundial, que no será otra sino la Gran Ramera de Apocalipsis 17 y 18, la Iglesia Apóstata del Anticristo.

De modo que el Modernismo en la Iglesia, digo la apostasía de la Iglesia, está manejado por una mano siniestra y tenebrosa, que es la de Satanás mismo. El apóstol Pablo nos advirtió que la apostasía precedería a la manifestación del Anticristo (2 Tesalonicenses 2:3-4).

¿Qué tenemos que hacer los creyentes bíblicos? 1) No temer frente a ningún movimiento, por más grande e influyente que parezca, “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Romanos 8:31). El Señor ya venció en la cruz a Satanás y sus huestes espirituales de maldad y nos hizo más que vencedores. 2) Velar y orar. Es decir, estar alertas, atentos, no dejarse engañar por las maquinaciones y sutilezas del Diablo. 3) Estudiar, enseñar y predicar la Palabra de Dios, el poderoso Evangelio de Jesucristo. 4) Vivir en santidad. Nuestra vida de santidad no sólo nos beneficia a nosotros mismos, sino también es un testimonio contundente para los demás de que hay un Dios, Todopoderoso y lleno de amor y misericordia, y, puede trasformar la vida de todo aquél que su vida lo pone bajo la autoridad y señorío de Jesucristo. Pero lo que no se debe olvidar que este mismo Dios de misericordia, es santo y justo “Fuego consumidor” para los profanos (Hebreos 12:25-29). Por lo tanto “…seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:12-14). Amén.

LIBROS Y MATERIALES DE CONSULTA:

- Nuevo Diccionario de Teología, Editores: Sinclair B. Ferguson, David F. Wright, J.I. Packer. Casa Bautista de Publicaciones, Colombia, 2005.

- Diccionario de Teología. Editores: Everett F. Harrison. Gran Rapidis, Michigan, EE.UU., 1985.

- Diccionario de Teología. Claudionor Correa de Andrade. Editorial Patmos, Miami, Florida, EE.UU., 2002.

- Crisis en la Teología Contemporánea. Carlos Jiménez R. Editorial Vida, Miami, Florida, EE.UU. ,1985.

- ¿Cuál Camino? Luisa Jeter de Walker. Editorial Vida, Derfield, Florida, EE.UU., 1994.

- Cristianismo en Crisis. Hank Hanegraaff. Editorial Unilit, Miami, Florida, EE.UU., 1993.

- Tiempos Modernos y Contemporáneos. Ellauri Secco. Editorial Kapelusz, Buenos Aires, Argentina, 1975.

- Moviéndonos en lo Apostólico. John Eckhardt. Ministerios Antioquía, Texas EE.UU.

- Apóstoles y Profetas. Torres, Héctor. Editorial Caribe, Nashville, TN. Miami, Florida, EE.UU., 2000.

- César y Claudia Castellanos ¿Siervos de Dios o profetas falsos? Hiram Almirudis. Washinton, D.C., EEUU, 2006.

- La Batalla por la Música Cristiana. Fisher, Tim. OREMEX Ministries Mission, Texas, EEUU, 2002.

- Nueva Era, La Conspiración Final. Juan María Argudo. Editorial Clie, Terrassa, Barcelona, España, 1992.

- La Nueva Era, Russell Chandler. Editorial Mundo Hispano, Texas, EE.UU., 1991.

- Los Orígenes de la Nueva Era. César Vidal Manzanares. Editorial Grupo Nelson, EE.UU., 2009.

- El Desafío Posmoderno. Dr. Salvador Dellutri. Ediciones Verbo Vivo. Lima, Perú, 2006.

- “La Apostasía, señal escatológica”. Rvdo. Luis Quezada M. XVII Congreso de la Alianza Latinoamericana de Iglesias Cristianas (ALADIC), febrero, Lima 2001.

- Fundamentalismo, Modernismo y Neo-Evangelicalismo. David Cloud W. Ediciones Cristianas Bíbliques, Barcelona, Cataluya, España, 1995.

- “El Movimiento Ecuménico”. Dr. Nadir Carreño. XXIII Congreso de la Confederación de Iglesias Evangélicas Fundamentalistas CIEF - Perú, Chimbote, febrero 2006.

- “La Nueva Era”. Rubén Kassabián. Notas.

- “Realidad Actual del Carismatismo”. Pr. Víctor Pino G. XVIII Congreso de la Alianza Latinoamericana de Iglesias Cristianas (ALADIC) en La Paz, Bolivia, enero 2004.

- “El Apostolado Moderno y los G12”. Pr. Víctor Pino G. XIX Congreso de la Alianza Latinoamericana de Iglesias Cristianas (ALADIC) en Guatemala, febrero 2007.


* El pastor Víctor Pino fue superintendente nacional de las Asambleas de Dios del Perú. Su celo por volver a dicha denominación a las doctrinas fundamentales de la Palabra de Dios y por enfrentarse a los herejes y a sus herejías, le costó la destitución del cargo y posterior expulsión, promovido por un grupo de líderes ecuménicos y carismáticos infiltrados en dicha denominación pentecostal. Actualmente pastorea la Iglesia Evangélica Bíblica “Baluarte de la Verdad” en Perú. Es director-fundador del Centro Evangélico de Investigaciones Religiosas “Berea” (CEIR-Berea). Es miembro de la Confederación de Iglesias Evangélicas Fundamentalistas (CIEF- Perú). Forma parte del directorio de la Alianza Latinoamericana de Iglesias Cristianas (ALADIC), institución evangélica fundamentalista que forma parte del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC) que viene enfrentando y denunciando la apostasía y el ecumenismo del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) desde 1948.

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